La construcción de los moldes es un campo muy amplio por el abanico de materiales que pueden utilizarse para su fabricación y cómo van construidos , que varía mucho dependiendo del tipo de molde.

A la hora de elegir los materiales con los que se va a construir el molde hay que tener en cuenta siempre la relación de resistencia al desgaste que existe entre sus componentes. También influyen en la elección las tierras con las que trabaja cada cerámica, ya que el grado de erosión que producen no es el mismo en todas

El material más utilizado para la fabricación de los moldes es el acero, de distintos tipos según la finalidad: F-114 para el emparrillado y acero F-521 para realizar la salida del molde, es decir, tacos, estriados o marcos. Este último acero, al contrario que el anterior, es templado una vez terminadas las piezas. Ambos materiales tienen una duración óptima con algunas tierras, aunque generalmente sufren un gran desgaste.

Para aumentar la durabilidad del molde, se pueden emplear otro tipo de materiales como aceros, pulvimetalúrgicos, más conocidos como K-190, alúmina blanca, alúmina roja y metal duro, todos ellos para fabricar tacos y marcos.
El emparrillado del molde se realiza con otros materiales como chapa antidesgaste y acero tratado que se pueden o no recargar con cromo duro o polvos de carburo de tungsteno para reforzarlo.

En cualquier caso, el objetivo final de elegir unos materiales u otros y de fabricarlo de una forma u otra es sacarle al molde el mayor rendimiento posible.


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