Somos Morte

Somos Morte. Antonio Ezquerro

  |   2017, Equipo Morte, Somos Morte   |   No comment

Responsable de Electroerosión y puesta a punto

 

Antonio se incorporó al equipo de MORTE, la empresa para la que trabajaba y sigue trabajando su hermano, hace más de 24 años.

En aquel tiempo se enteró de que esta empresa estaba necesitada de personal y nada más llegar le pusieron en la máquina limadora, que aún sigue funcionando para hacer pequeños trabajos.

De la limadora a la electroerosión pasando por el taladro y por el temple.

Para Antonio, cada molde es una ocasión para aprender, porque cada molde es único, no hay uno igual a otro. Cada molde ha de estar calibrado para trabajar al máximo rendimiento con una determinada arcilla, más o menos densa, más o menos abrasiva.

En este sentido Antonio tiene bien memorizada una frase de Santos Morte, fundador y alma mater de la compañía, en la que afirma que: “hay que aprender hasta de la competencia”, una frase que denota que el espíritu de MORTE está en su compromiso con la calidad, con la investigación, el desarrollo y la innovación constante. Una frase que, como bien afirma Antonio, sólo la puede decir una persona que ha estado muchas veces a pie de la línea de extrusión.

En poco tiempo asumió la responsabilidad de realizar la puesta a punto de los moldes de MORTE en Europa, América y África. Un trabajo que exige una gran responsabilidad, porque es donde los moldes de MORTE han de demostrar su calidad, y de hecho lo hacen.

Y es que a Antonio también le gusta estar a pie de máquina, porque es donde realmente se aprende, donde se ven los problemas y donde se encuentran las soluciones. Un aprendizaje que traslada a la oficina técnica de MORTE para ir mejorando día a día.

En la forma de regular los moldes de MORTE se nota toda la experiencia acumulada del equipo, donde se nota que los responsables de la empresa han estado en la línea de producción junto a sus clientes.

Los trabajos de puesta a punto le ha llevado a viajar lejos de casa, nunca más de una semana o diez días, porque afortunadamente los moldes de MORTE no suelen dar problemas. Así ha viajado desde el cono sur de América a Oriente Medio, pasando por Francia, Suiza, Alemania o los países Bálticos, sabiendo que en poco tiempo volverá a estar animando a sus dos hijos, que juegan al fútbol en equipos patrocinados por MORTE. Todo queda en familia.

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